En la década de los treinta, el PSOE, la UGT, las JJSS y otras organizaciones del ámbito socialista, crearon con gran sacrificio, lo
que se convirtió en poco tiempo en la Casa del Pueblo del Puente de Vallecas.
Desde su fundación, los socialistas desarrollamos en la Casa del Pueblo de la calle Concordia, una intensa tarea dirigda a aumentar el nivel
cultural y social de los trabajadores vallecanos.
Sólo la derrota del Frente Popular y la
incautación del
patrimonio socialista privó a los vallecanos de la Casa del Pueblo de los beneficios de las actividades que en ella se desarrollaban.
Durante el Régimen de Franco se instaló en la calle Concordia la sede del Sindicato Vertical, período con constantes
enfrentamientos entre trabajadores y burócratas falangistas.
En la transición política, los socialistas vallecanos iniciamos una campaña para recuperar lo que fue nuestro patrimonio.
Días, en los que las sucesivas ocupaciones del edificio por compañeros eran respondidas por violentos desalojos por la policía.
Por fín se impuso la justicia y la casa del Pueblo regresó a los socialistas, sus legítimos dueños, que la han vuelto a poner
al servicio de los vallecanos.
Hoy, la Casa del Pueblo es un lugar de encuentro, donde, además, de las políticas, se realizan gran parte de las actividades que se
realizan en Vallecas. En su seno se promueven actividades deportivas, de solidaridad internacional, talleres de reciclaje, educativas y medioambientales;
además de dar a cabida a cuantos vecinos, asociaciones y cooperativas solicitan sus salas de reuniones.