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PROPOSICIÓN QUE PRESENTA EL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA AL PLENO ORDINARIO DEL DISTRITO DE PUENTE DE VALLECAS
DEL MES DE DICIEMBRE DE 2003, INTERESANDO UN PLAN EXTRAORDINARIO DE ACTUACIONES EN EL DISTRITO.
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Puente de Vallecas es el distrito con menos renta bruta disponible, per cápita, del municipio de Madrid.
Los sucesivos gobiernos municipales del PP con sus políticas de restricción social, han provocado que la diferencia entre el distrito con menos poder adquisitivo, Puente de Vallecas, y el de mayor, Chamartín, sea más grande que lo era en 1989. Año en el que como consecuencia de las políticas de reequilibrio social del PSOE los vallecanos habían mejorado sensiblemente sus condiciones de vida acercándose a los distritos más ricos. Hoy la deuda social de las administraciones públicas con Puente de Vallecas es mucho mayor que lo era en 1989. La desatención que están sufriendo los vallecanos, por parte de la derecha conservadora, provoca grandes problemas sociales que el PP ignora, porque no sabe, o no quiere, resolverlos. Los medios de comunicación social denuncian, casi diariamente, una serie de hechos delictivos que ponen de manifiesto que en Puente de Vallecas existe un grave problema de seguridad ciudadana; a pesar de ello no se reúne el consejo de seguridad, aduciendo razones que implican no cumplir la legalidad vigente que exige que se reúna, como mínimo, una vez cada seis meses. Tampoco se toman medidas sociales y policiales que traten de resolver el problema. Con ser importante el asunto de la seguridad ciudadana, no es lo único que quita el sueño a los vallecanos porque para ellos acceder a una vivienda digna, es algo difícilmente alcanzable, tan difícil como conseguir eliminar las infraviviendas horizontales y verticales que todavía existen en el distrito. Si la seguridad ciudadana y la vivienda fueran los únicos problemas del distrito, Puente de Vallecas no tendría ninguna peculiaridad con respecto a los demás distritos. No es así, los vallecanos tienen más problemas, para ellos conseguir una educación de calidad es más difícil que para la mayoría de los madrileños, la asistencia sanitaria, a la que tienen derecho constitucionalmente, es mala y, por si fuera poco la única instalación sanitaria el distrito que pudiera ayudar a mejorar la grave situación de la sanidad vallecana, "el Equipo Quirúrgico nº 3 " , se quiere cerrar. Los datos económicos prueban que los habitantes de Vallecas tienen más dificultades para acceder a un puesto de trabajo que la media de los madrileños, sobre todo si son mujeres. Diariamente salen miles de vallecanas de sus domicilios a trabajar por horas, sin ningún tipo de contrato de trabajo. Una parte importante de ellas no tiene con quien dejar a sus hijos, teniendo que recurrir a las más variadas y variopintas soluciones para poder acudir a su precario empleo. Esta circunstancia supone una grave violación de dos derechos fundamentales, el de los niños a ser educados y atendidos desde que nacen y el de las mujeres a un trabajo digno. Dejar de estar parado en Puente de Vallecas, no supone tener garantizados los ingresos mínimos para "vivir", puesto que el trabajo temporal es la norma y el fijo la excepción. El concepto que tiene el Partido Popular de considerar la asistencia social como una asistencia caritativa, y no como un derecho, provoca en el distrito el aumento de bolsas de pobreza, constantemente incrementadas por realojos semiclandestinos de población con problemas de estructuración social. Sin tomar en consideración la ya numerosa población con problemas sociales del distrito, ni la falta de dotación de personal y medios económicos y materiales para poder desarrollar una labor integradora de todos los colectivos sociales con algún tipo de problemática social. Si hablamos de mayores, podríamos citar numerosos problemas y dificultades que este colectivo vallecano tiene para sobrevivir, baste con señalar, la mala atención que sufren los mayores que necesitan ayuda a domicilio y la carencia de plazas de día, circunstancias que no impiden que haya empresas que se estén lucrando con sus malas condiciones de vida. Las mujeres maltratadas, no tienen casa de acogida, ni la adecuada atención social. Las construcciones deportivas, culturales y sociales, que se pusieron en marcha en años de gobiernos socialistas, se han quedado obsoletas, además, son insuficientes para las necesidades actuales. El ritmo de construcción de equipamientos se frenó en 1989. Es penoso ver todos los inicios de curso político, en los primeros días de septiembre, las enormes colas que forman gentes de todas las edades en las instalaciones deportivas, para tener acceso a algunas de las plazas de natación. Vallecas, con docenas de asociaciones culturales trabajando, tiene unos centros de cultura mal conservados, infrautilizados, con una programación carente de interés dominada por el clientelismo político. Fruto de las conversaciones entre el movimiento asociativo y la Comunidad de Madrid, la empresa Arthur Andersen, elaboró un estudio de las necesidades del distrito. Sobre la base de ese estudio, y las reivindicaciones históricas de los vallecanos, el Partido Socialista cifró en noventa y nueve mil millones de pesetas, del año 99, el gasto necesario para reequilibrar el distrito y amortizar la deuda social que las instituciones madrileñas tienen con él. La presión social y la habilidad de los negociadores, forzó un acuerdo con la Comunidad de Madrid, para que ésta aportase dieciocho mil millones de pesetas para afrontar las necesidades más urgentes. Por considerar que el acuerdo firmado no cubría toda la deuda social, apoyamos al movimiento asociativo en su esfuerzo para conseguir un acuerdo de análogas características con el Ayuntamiento de Madrid, institución que debía haber hecho un esfuerzo aprobando un presupuesto extraordinario que fuese la contribución del Ayuntamiento de Madrid al pago de la deuda social que las instituciones tienen con los vallecanos. No fue posible el acuerdo y lo lamentamos, como organización política mayoritaria en el distrito. Finalizando el año 2003, la situación social vallecana, no solamente no ha mejorado, sino que ha empeorado, lo que hace más necesario que nunca un plan estratégico de reequilibrio social del distrito, con la suficiente dotación económica y la concreción del gasto de cada intervención, de tal forma que su ejecución y desarrollo sea fácilmente controlable. Es muy posible que la cantidad de dinero a invertir sea muy superior a los cien mil millones de las antiguas pesetas. Por ello, este plan estratégico se debe negociar sobre la base de un plan plurianual de inversiones que puede ser superior al de una legislatura, lo que exige un compromiso de aceptación, cumplimiento y desarrollo por parte de todos los grupos políticos, tanto de la oposición como de gobierno y del tejido social del distrito, especialmente del movimiento vecinal Por todo ello, el Grupo Municipal Socialista del Distrito de Puente de Vallecas, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 97.2 del ROF, presenta al pleno, para su consideración y aprobación, la siguiente: "Que, con carácter urgente, se inicien entre los colectivos sociales del distrito, el equipo de gobierno y los grupos de la oposición conversaciones para negociar un plan especial de actuaciones para Puente de Vallecas". Portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Distrito de Puente de Vallecas |